Tuesday, July 26, 2005

Ente Protector


Hace un tiempo leía un reportaje en le monde diplomatique que se denominaba “Quien le Teme a Big Brother”. En el se daban ciertas luces sobre lo que conlleva los métodos científicos en el control de los individuos en sociedad, control que se patentiza con video-control, identificación facial, geometrización de la mano y el rostro conocido como el sistema Basel utilizado e implementado por el Gobierno Israelí en el control de la franja de Gaza y para ser honesto sentí temor de tan monstruosas situaciones a las que estamos expuestos, en un mundo globalizado. Es que en realidad podríamos dejar de existir por un bombazo de algún loco extremista, o bien ser presa del pánico colectivo que genera la mediocre política exterior de Bush.

Pero la cuestión de esta columna, esta dirigida a la larga lista de intereses creados en torno a al tema de seguridad o mas bien a la “creación del peligro”.

Así es, que seria de este mundo sin delincuentes, sin crímenes, sin amenaza terrorista, sin botones a punto de ser apretados?. La respuesta es un paraíso y un desastre económico a la vez. Un paraíso por razones claras, imagínense un a vida tranquila, sin temor, sin angustia sin llaves o puertas a prueba de todo. Por otra parte un desastres económico; no se invertiría mas en seguridad, la industria de la guerra caería en una profunda crisis, los países potencias chocarían de frente con una pacifica realidad a la que no están acostumbrados, etc.

Pero claro, el bolsillo hambriento de los poderosos no están dispuestos a dejar de llenar su estómagos por un iluso e imposible sueño de gratuita tranquilidad y armonía. En pocas palabras, podemos estar tranquilos y seguros pero debemos desembolsar grandes sumas, nada gratis señores.

Es así como se conforma la industria de la seguridad ciudadana, nacional y mundial. El lema de esta industria sería “Creamos el riesgo y el temor y lo solucionamos con técnicas de avanzada seguridad”.

Prueba de esto es nuestro querido país.

Hace un tiempo hemos implementando en las calles, caminos públicos, puentes, plazas, edificios, etc., diversos sistemas de vigilancia; Cámaras, guardias, garitas, botones de pánico son parte de un sistemático y creciente plan de seguridad del ciudadano, de los posibles ataques que se pueden sufrir a manos de una interminable lista de peligros.

En la actual situación, me dedique a analizar a todo individuo que se me cruzaba por delante, y tratar de descifrar si me encontraba frete a un potencial asesino, violador, dictador (que fue lo que mas encontré), estafador, terrorista, etc.; Por ultimo llegue a la conclusión que mi análisis era una ridiculez y que el problema radicaba en que el Chileno solicita a gritos que haya mayor seguridad, cueste lo que cueste.

Pero... como no va a ser así?, mas que mal fueron 17 años (los necesarios para producir cambios en la personalidad de por lo menos dos generaciones) de un constante control y subordinación de la razón al “traje gris”. El temor de verse expuesto a un enemigo que por lo demás no existe, la angustia de verse comprometido en la desgracia ajena, lo odioso de tener que caminar por las calles con el maletín o cartera prácticamente amarrado al cuerpo, hacen que el ciudadano clame por protección y lo que es mucho peor, por un Ente Protector.

El Ente Protector, viene a satisfacer las necesidades de todos: Es un excelente negocio para el empresario de vigilancia; Una panacea para el uniformado en retiro, donde sigue poniendo en practica sus conocimientos, pero con un cierto grado de diplomacia; Una meta a sobrepasar por los dignos y veloces cogoteros de nuestras calles, que hacen del hurto su profesión; Un respiro de tranquilidad para los transeúntes despistados; Un vital elemento de trabajo de nuestros queridos Carabineros.

El Ente Protector vino a Chile para quedarse y lo mas trágico de todo es que nosotros lo invitamos. Remotos son los lugares de origen de este Ente Protector, pero sin duda que su mas fanático expositor es el país ubicado entre México y Canadá; Ahora y al igual que ellos le tememos a todo.

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Monday, July 25, 2005

Un poco de Justicia


“Cuando Jesús de Nazareth en el interrogatorio ante el gobierno romano admitió que era un rey, dijo: “Y o he nacido y he venido al mundo para dar testimonio de la verdad “. Entonces Pilato pregunto: ¿que es la verdad? . Evidentemente el escéptico romano no esperaba respuesta alguna a esta pregunta y el Justo tampoco dio ninguna. Pues lo esencial de su misión como Rey mesíanico no era dar testimonio de la verdad. El había nacido para dar testimonio de la justicia, de esa justicia que Él quería realizar en el reino de Dios. Y por esta justicia murió en la cruz.
Así surge de la pregunta de Pilato: “¿ Que es la verdad ?” y de la sangre del crucificado otra pregunta mucho más importante: la pregunta eterna de la humanidad: ¿ Que es la justicia ?
Ninguna otra pregunta a sido planteada más apasionadamente que esta, por ninguna otra se ha derramado tanta sangre preciosa ni tantas lagrimas amargas como por esta, sobre ninguna otra pregunta han meditado más profundamente los espíritus más ilustres ( desde Platón s Kant) y sin embargo, ahora como entonces, carece de respuesta.
Quizás sea porque es una de esas preguntas para las cuales vale el resignado saber que no se puede encontrar jamás una respuesta definitiva, sino tan sólo procurar preguntar mejor.”


La justicia es ante todo la eterna aspiración del hombre a la felicidad, esto es en otras palabras “ cuando regula las conductas de los hombres de una manera tal que a todos satisface y a todos permite alcanzar dicha felicidad”. Como vemos nos encontramos en una situación en que el hombre necesita de la actuación en conjunto de un conglomerado al cual conocemos con el nombre de Sociedad. Por lo antes expuesto podemos señalar que la justicia es la felicidad social, es la felicidad que el orden social garantiza.

Platón, señala que “es solo el justo feliz y el injusto desgraciado”

Pero después de dar vueltas el tema nos podremos dar cuenta que la afirmación “ la justicia es la felicidad”, no es mas que desplazar la cuestión de fondo, puesto que la pregunta que surge de inmediato se resume en ¿ Qué es la felicidad?.
Es así que adentrándonos aun más en estas relaciones podríamos señalar que la felicidad es un sentimiento subjetivo, es decir lo que cada uno considera como tal. Es este el caso, en que es imposible evitar que la felicidad del uno entre en contacto con la felicidad del otro. De esto podemos dar un ejemplo claro: “el amor es la más importante fuente de felicidad y de desgracia”. Supongamos que dos hombres aman a una misma mujer y que ambos- con o sin razón- creen no poder ser felices sin ella. Por otra parte la ley e inclusive los propios sentimientos de dichos hombres, no les permiten compartirla ( o por lo menos en la mayoría de los casos) es así como la felicidad de uno provoca irremediablemente la desgracia del otro. Por lo tanto ningún orden social puede remediar este problema de una manera justa, ni mucho menos hacer que ambos hombres sean felices. Ni aún el recordado discurso del Rey Salomón podría conseguirlo. El Rey resolvió que un niño cuya posesión disputaban dos mujeres, fuere partido en dos con el propósito de entregarlo a aquella que retirara su demanda a fin de salvar la vida del niño, pues ésta, así lo suponía el Rey, probaría de esta suerte su verdadero amor. Como vemos el juicio utilizado por este Rey es justo únicamente en el caso de que una sola de las mujeres involucradas retire su demanda por la tuición del niño, pero ¿que ocurre si dicha demanda es retirada por ambas?. Sin dudas que el conflicto quedaría sin una solución justa, por lo menos para una de las afectadas, porque al entregar el niño a una de ellas provocaría la felicidad de esta pero por otra parte la infelicidad a la otra. Por lo tanto podemos señalar que nuestra felicidad depende, a menudo, de la satisfacción de necesidades que ningún orden social puede lograr.
Pero volvamos al viejo Platón que dentro de sus ideas señala que “la vida más justa es la más feliz”, admitiendo por supuesto que hay algunos casos en que el justo puede ser desgraciado y el injusto feliz. Pero posteriormente y lo que personalmente me llama la atención de sobre manera, es que Platón nos señala que es absolutamente necesario que los ciudadanos sometidos a la ley crean en la verdad de la frase que afirma que solo el justo es feliz, aún (y observen bien), en el caso que esta no sea verdad. De lo contrario nadie querría obedecer a la ley.
Como nos damos cuenta Platón, esta facultando intrínsicamente a la autoridad para que ésta alcance dicho aforismo, y lo haga realidad no importando que para tal efecto se deba mentir puesto que ésta (mentira) seria de aquellas, con características de necesaria, puesto que así se garantiza la obediencia de la ley. Es así como Platón coloca a la justicia por sobre la verdad. Pero por otra parte no hay ninguna razón que nos impida poner la verdad ante la justicia, ya que ésta ultima estaría justificada en una mentira, aunque esta mentira este dirigida al logro de un buen fin como lo podría ser la obediencia de la Ley. Es así como surge el eterno problema de la jerarquía de los valores, como son por ejemplo, verdad y justicia, felicidad y verdad etc., pero esto dejémoselo a alguien, que quiera introducirse en estos dilemas.
Mi intención no es más que lograr inducirlos al mundo de la justicia, de la cual todos en alguna de las circunstancias de la vida hemos podido conocer o simplemente echar de menos. Como se podrán dar cuenta, el tema siempre queda inconcluso ya que la justicia se torna casi indescriptible, puesto que es la subjetividad su mayor característica.